24 de mayo de 2012

Antonio Machado

He elegido a Antonio Machado porque fue un gran poeta y escritor andaluz, también porque me gustan sus poesías.
Antonio Machado nació el 26 de julio de 1875 en Sevilla y murió el 22 de febrero de 1939. Fue el segundo en nacer de los cinco hermanos que tuvo en una familia generosa. Su padre, Antonio Machado Álvarez, publicó un gran número de costumbres andaluzas y gallegas. Su abuelo era médico y profesor de Ciencias de la Naturaleza.
Antonio Machado completó sus estudios en la Institución Libre de Enseñanza, ganó unas oposiciones al puesto de catedrático.
Estuvo 7 años como profesor de la gramática francesa en Baeza.
En el año 1919 se hizo profesor de francés en el instituto de Segovia. Conoció a Leonor Izquierdo, con la que se casó. Leonor enfermó y murió en 1912, lo que ocasionó en Machado una gran depresión y solicitó el traslado a Baeza.
Trabajó de traductor para una editorial llamada Garnier.
Las obras a lo largo de su vida: publicó "Soledades" (1907), "Campos de Castilla" (1912), "Juan de Mairena" y "Abel Martín", además de 26 artículos.
Se tuvo que ir de España durante la guerra civil y murió en Francia.

He aprendido que si te esfuerzas puedes conseguir lo que te tú quieras: ser poeta, ser astrólogo, ser profesor, ser catedrático...

Elaborado por Inma Solera

Miguel Ángel

He elegido a Michelangelo Buonarroti porque fue un gran arquitecto y también escultor y triunfó en todas las artes en las que trabajó. Conocido en español como Miguel Ángel, fue un pintor italiano renacentista, fue considerado como uno de los más grandes artistas de la historia tanto como por sus esculturas como por sus pinturas y obra arquitectónica. Desarrolló su labor artística a los largo de más de setenta años entre Florencia y Roma.

Elaborado por Manolo Bedia Ávila

La mansión de chocolate

Érase una vez un niño que se dirigía al bosque. En  su camino se encontró una mansión de chocolate. El niño fue y se dispuso  a entrar a ella y se encontró a un señor en esa mansión. El chico le preguntó:
-¿Es suya?
Y el señor le respondió:
-Si-

A lo largo de dos horas viendo la casa y hablando con el señor, este le dijo:
-¿No tendrías que irte?
-Si- respondió el chico.
-Sabrás que mañana hay un concurso, ven y te divertirás.
-Vale -respondió el chico.

A la mañana siguiente el chico volvió a la casa y había cinco chicos aparte de él. Primero fueron a ver la sala de chocolate, uno de los chicos se lo empezó a comer y se quedó atrapado en un tubo de chocolate. Después fueron a una sala repleta de comida. Una de las chicas se  lo comió entero y se infló y se infló como un balón, y hubo que desinflarla.

Después fueron a una sala que había muchos conejos que estaban cogiendo zanahorias y una de las chicas quería coger una. Los conejos se enfadaron al ver que estaba cogiendo una zanahoria y se la llevaron a su bosque.

Después fueron a ver una sala un poco extraña; era una especie de universo comestible, él quería comerse unas chuchería que parecía una farola y le tiró un bocado y dijo:
-¡Qué asco, sabe a metal!
Después vio una casa y entró en ella para comérsela y se quedó encerrado en ella. Después se acabó el recorrido, y el chico salió disparado como en un cohete y le preguntó:
-Te gustaría quedarte con mi  mansión?
Y el chico le respondió:
-No, es suya, quédesela usted.
El señor preguntó:
-¿Por qué?
El chico respondió:
-Porque a mí me gusta estar con mi familia.

Elaborado por Alberto Sugeros

LOS DOS HERMANOS

Hace muchísimos años unos hermanos repartían cartas. Una mañana se encontraron en el bosque y encontraron un objeto bastante raro y peculiar.
Un hombre que pasaba por allí se dio cuenta de que era un objeto mágico que servía para cosas malignas y lo quería subastar.

Los dos hermanos se dieron cuenta y le dijeron que era propiedad suya, que lo acababan de comprar. El hombre les dijo que si no se lo daban morirían porque él era un gran mafioso.
Los dos hermanos se lo dieron por miedo de que los matara, pero luego se arrepintieron y se lo querían quitar.

A la mañana siguiente se vieron obligados a entregar sus cartas a aquella rara aldea, donde habían encontrado el objeto. Se encontraron con el hombre y los hermanos enfurecidos querían entregar aquel objeto a los científicos para que lo examinaran.

Un duende los ayudó a salir de aquel país con una condición: que lo dejaran ver el objeto mágico y que se lo dejaran probar. Allí ya en su país vio a unos científicos famosos que llegaban de visita y les pidió que revisaran aquel objeto.

Le dijeron que era un objeto maligno, que lo destruyeran. Entonces con mucha nostalgia lo destruyeron.

Elaborado por Inma Solera

14 de mayo de 2012

El pueblo encantado.

Érase una vez hace muchos muchos años en una ciudad llamada Granada, un pueblo en el que todos los que vivían allí estaban aterrorizados, ya nadie quería salir a al calle, todas las tiendas estaban cerradas, hasta incluso los parques infantiles estaban vacíos. Allí pasaba algo muy extraño y una familia que se había mudado allí decidió averiguarlo.
El padre, llamado Daniel, era un apasionado de los animales, la naturaleza... La madre, llamada Eva, era actriz, haciendo películas de miedo, acción, drama… Al hijo, Pablo, le encantaba el colegio y su afición era jugar a la play.
Decidieron ir a llamar a la casa de algún vecino, pero nadie le abría la puerta. Ellos sabían que dentro de la casa había personas pero que nadie le quería abrir, hasta que llamaron a otra puerta y ahí si le abrió una señora con una pinta muy rara, pero con cara de intelectual. Ella les contó lo que pasaba, ellos se quedaron alucinados pero a la misma vez aterrorizados...
A las semanas después la familia se puso a reflexionar sobre lo que la mujer les había contado: que en aquel pueblo había una casa muy grande al que todos temían, allí vivía un hombre malo, muy malo, que a la persona que encontraba delante de su casa la secuestraba y después la hacía desaparecer; daba igual que fuera joven como si fuera un hombre o mujer mayor, a él le daba igual. Era un malvado científico que creía que los habitantes de ese pueblo querían hacerle daño y como estaba un poquito loco, también creía que le iban a encerrar en un manicomio. Por eso a quien veía lo secuestraba.
A la semana siguiente Pablo estaba jugando con su amigo a la pelota y la pelota se les escapó; como Pablo vivía en frente de la casa del hombre loco fue a caer a la casa. El amigo de Pablo, Samuel, fue a por la pelota y cuando Pablo se quiso dar cuenta la puerta de la casa del hombre se estaba abriendo. Se abrió y los dos salieron corriendo a esconderse en sus casas. Pero la madre de Pablo llamó corriendo a la policía y esta vino en poco tiempo, arrestaron al hombre y la policía se lo llevó, así que todos se tranquilizaron y al día siguiente ya algunas personas salían a la calle y eran más felices.
La casa del hombre se puso en venta, pero por los rumores de los demás nadie la compró.
Elaborado por Alba Álvarez

Los reyes de verano

Un día fui con mi familia y unos amigos a Málaga, porque mis padres y mi tía querían comprar unos muebles en la tienda "IKEA".

Estuvimos viendo toda la tienda, cogiendo cosas, tomando apuntes... Mi hermana, mi prima, mi primo, una amiga y yo estábamos muy aburridos, mientras que mi tío estaba colocando un sofá encima de la furgoneta porque no cabía dentro.

A mi padre y a mi tío se les ocurrió una idea para no aburrirnos. Se les ocurrió montarnos en el sofá encima de la furgoneta. Mi padre estaba conduciendo y mi tío estaba arriba con nosotros, la gente nos gritaba: "¡ Han llegado los reyes de verano! ¡Hurra!"

Fue un día muy divertido, luego fuimos al bar de mi tío y nos tomamos un helado.

Elaborado por Paula Salazar

Neil Alden Armstrong

He escogido a Neil Alden Armstrong por ser la primera persona en llegar a la Luna, y ser un hombre muy valiente. Neil Armstrong nació el 5 de agosto de 1930 en Wapakoneta, Ohio. Hijo de Stephen Koenig Armstrong y Viola Louise Engel, familia de origen alemán, su infancia transcurrió en diferentes localidades debido a que su padre era auditor del Estado de Ohio; de esta manera, Neil Armstrong creció en Warren, Jefferson, Ravenna, St. Marys, y Upper Sandusky, antes de que la familia se instalara definitivamente en Wapakoneta.

A la edad de quince años, Armstrong empezó a tomar lecciones de vuelo en un aeropuerto situado al norte de la población de Wapakoneta, donde realizaba varios trabajos en el pueblo y en el aeropuerto para ganar dinero y pagar así las lecciones en un Aeronca Champion. A la edad de 16 años, antes incluso de haber pasado el examen de conducir, ya era estudiante de piloto. Recibió la licencia antes de graduarse de la Secundaria Blume en Wapakoneta en 1947.

Armstrong se graduó de los estudios secundarios y recibió una beca de la Marina de los Estados Unidos.

Después de haber reunido suficiente experiencia en la Marina, en 1952 Armstrong se unió al Comité Consultivo Nacional (NACA). Su primera tarea la desarrolló en el Centro de Investigaciones Lewis, cerca de Cleveland, Ohio. En los siguientes 17 años trabajó de ingeniero, piloto de pruebas, astronauta y administrador de la NACA y su agencia sucesora, la Administración Nacional para la Aeronáutica y el Espacio (NASA).

Como comandante del Apolo 11 primera misión pilotada a la Luna, Armstrong ganó la distinción de ser la primera persona en alunizar y poner pie sobre la superficie lunar el 16 de Julio de 1969.

Elaborado por David Iglesias Borland

Mis padres se perdieron

Un día mis padres fueron a un viaje a Cantabria. Fueron los dos solos a hacer una ruta andando.
El GPS les indicaba un camino, que ya por ese camino saldrían al pueblo. Se dirigieron por ese camino. Cuando ya llevaban un poco de rato no se dieron cuenta de que indicaba en un cartel "cuidado con los perros" y vieron uno que les ladraba y gruñía y no podían pasar. Entonces se dieron la vuelta y se fueron por el otro camino porque ya no había más, con la esperanza de que salieran al pueblo.
Pasaron horas y horas, y no encontraban el pueblo. Hasta que se les hizo de noche, tuvieron que andar un rato y vieron a lo lejos luces de un pueblo.

Elaborado por Marina Pareja Valero.

12 de mayo de 2012

¿Qué historia?

Hace unos días, me quedé en casa de Pablo para hacer un trabajo, para el colegio, Pablo y yo estábamos pensando ¿qué historia podemos hacer?, ¿de qué puede ir?... Pensábamos y pensábamos pero no se nos ocurría nada.
Al día siguiente fui de nuevo a casa de Pablo, pero ni a él ni a mí se nos había ocurrido nada. De repente tocaron a la puerta y entró un hombre muy raro, nos dijo que guardáramos un papel y que no lo miráramos.
Como él dijo no lo abrimos, pero ni Pablo ni yo nos resistimos a la tentación y al rato lo abrimos. Pero de repente me desperté, gracias a Pablo.
Era todo un sueño que nos hizo pasar un mal rato pero lo bueno de lo que nos pasó fue que tuvimos una buena historia para el colegio.

Elaborado por Paúl Walter

11 de mayo de 2012

Mi hobby: la pintura

Me gusta la pintura porque tiene mucha creatividad, me divierto y me lo paso genial a la vez que aprendo a dibujar, a conocer el mundo de la pintura.

En pintura aprendo mucho; pinto cuadros  a la vez que me divierto con mis compañeros. La ilustración es uno de mis cuadros.

La pintura es una actividad que te beneficia en estos casos:

- Te da más creatividad
- Te ayuda a expresar mejor los dibujos.
- Haces amigos/as.
- Conoces el mundo del arte.

Y, si te gusta, incluso puedes vivir de ello.
La pintura es una carrera que se puede estudiar por ejemplo en la Facultad de Bellas Artes  de Granada. O en otros lugares, como por ejemplo La Esmeralda (México).
Es una cosa beneficiosa para todo el cerebro, la movilidad de la manos...

Elaborado por Inés

10 de mayo de 2012

El castillo magico

Érase una vez hace muchos años un castillo mágico. En aquel castillo vivía una princesa muy bella que no vivía bien allí. La princesa cada vez que tocaba una cosa en aquel castillo se convertía en un animal, cada día era un animal distinto. Un día fue un gato; otro, un perro; otro, un pájaro; así todos los días. Hasta que un día  tocó la nariz de un payaso.
Entonces se dio cuenta de que según lo que tocaba se convertía en lo que estaba relacionado. Ese día se convirtió en payaso; no se atrevía a salir a la calle porque temía que se rieran de ella. Después de una horas llamaron a su casa, y no se atrevía a abrir. Entonces dijo:
- ¿Diga?
- Hola, soy el príncipe. ¿Me puedes abrir?
- No, lo siento, estoy ocupada
- Y ¿cuando puedo hablar contigo?
- Es que....
Entonces abrió la puerta y lo metió corriendo para que no lo viera nadie. El príncipe no pudo aguantar la risa y se río. Entonces la princesa le contó lo que pasaba y el príncipe dijo:
- Lo que quería decirte es que mi hermano va a cumplir cinco años y... Bueno, que necesitamos payasos.
- ¡No te rías! ¡Vete de mi casa ahora mismo!
- Perdóname, es que me encantan los payasos.

Entonces lo echó de su casa.

Elaborado por Alba del Pino
                                                                         

7 de noviembre de 2011

Sobre mi tío Paco

Un día, un tío mio llamado Paco, el cual es taxista, estaba en una parada de taxis le pasaron un aviso para recoger a unos clientes.
Lo que menos se iba a imaginar, era que esos clientes eran los jugadores del equipo de fútbol de la Selección Española. Se quedó muy impresionado al verlos y por lo que cuenta son muy agradables.
Según me cuenta dice que son muy simpáticos y que todos le cayeron muy bien, se echó fotos con ellos y le firmaron un autógrafo en un folio.
Cuando nos lo contó no nos lo podíamos creer, nos quedamos muy impresionados al ver lo que le había ocurrido.

Elaborado por Inmaculada Solera

La mejor broma del mundo


Un día de verano decidimos un amigo y yo gastarle una broma a mi tío con la comida de los perros.
Les echamos la comida de los perros en un plato. Llegó a las doce de la noche; iba casi dormido y llegó con mucha hambre y se comió la comida de los perros. 
A la mañana siguiente se despertó y dijo:
-¡Qué dura estaba la comida!
Mi amigo y yo no paramos de reírnos y le dijimos que le habíamos gastado una broma con la comida de los perros. Él se enfadó mucho.

Elaborado por Álex

El viaje a Guadix

Un día fuimos mis padres, mis titos y yo a ver un castillo en Guadix. Al salir nos encontramos unos hornos donde hacían el carbón y al ponernos a verlos vimos un bolso rojo en el cual mi tía vio unos productos que creyó que eran de la marca Babaria.

Cuál fue la sorpresa de mi tío al cogerla que no ponía Babaria sino funeraria, con lo cual se llevó un susto que terminó mal: mi tío se cabreó porque no le gustaba el tema.

Después mi tito fue todo el camino vomitando y nosotros cada vez que nos acordábamos nos partíamos de risa. Desde entonces mi tito ha aborrecido los productos de la marca Babaria porque nos reíamos de él.

Elaborado por Inés

Un gran pintor

He elegido a Da Vinci porque me gustan mucho los cuadros que hace y cuando leí parte de  su vida me pareció muy interesante.
Leonardo Da Vinci fue un pintor italiano nativo de Florencia notable a la vez artista, botánico, científico, escritor, escultor, filósofo, inventor, músico, poeta y urbanista. Nació en Vinci el 15 de abril de 1452 y falleció en Abmoise el 2 de mayo de 1519 a los 67 años acompañado de su fiel amigo Francesco Melzi a quien legó sus proyectos, diseños y pinturas.
Tras pasar su infancia en su ciudad natal, Leonardo estudió con el célebre pintor Andrea de Verrocchio.
Sus primeros trabajos de importancia fueron creados en Milan. Trabajó a continuación en Roma Boloña y Venecia, y pasó los últimos años de su vida en Francia por invitación del rey Francisco I.
Es considerado uno de los más grandes pintores de todos los tiempos.
Sus obras mas célebres son La Gioconda y La última cena.
También desarrolló ideas muy adelantadas como el carro, el helicóptero y el carro de combate.
Elaborado por Cristina Molina

5 de noviembre de 2011

Un día en Terra Mítica

Una vez fuimos a Terra Mítica con mis tíos que tienen hijos y son mayores.
Pero nos subimos en las barcazas que son una atracción de agua y se creían que era un paseo en barca normal; pero tenía cataratas.
Se montaron conmigo, iban muy tranquilos... hasta que llegó la primera catarata y se pusieron a gritar, a llorar y a taparse los ojos hasta el punto de que iban a parar la atracción.
Pero cuando nos bajamos todos se reían de nosotros y los llamaron "Las tres mellizas".

Elaborado por Andrea Pérez

La caída

La anécdota sobre la que voy a escribir me pasó hace más o menos un año.
Ocurrió un día de la semana. Como siempre, volvía del colegio para comer, después hacer los deberes, pero cuando acabé vinieron dos amigos para jugar con mi hermano y conmigo. Estaba quieto cuando uno de mis amigos me empujó por detrás y con la manos inutilizadas me caí, me di un gran golpe en la cabeza. Desde ese momento no recuerdo nada de ese día. Según me ha contado mi familia, de camino al hospital mi hermano me preguntaba:
-Paul, ¿estás bien del golpe?
Y yo le decía:
-Pero, ¿qué golpe?
Al minuto me preguntaba:
-Paul, ¿estás bien del golpe?
Y yo volvía a decir:
-Pero, ¿qué golpe?
Y así casi todo el viaje al hospital.
Menos mal que al final no fue nada grave.
Elaborado por Paúl Walter

La princesa y sus deseos



Había una vez una princesa que todos los deseos que pedía se le concedían y una vez pidió una cosa muy importante para ella: lo que ella quería en realidad era una familia en la que ella se sintiera a gusto y ser la más feliz del mundo porque ella estaba perdida en un bosque sola y se sentía muy triste.
Cuando había pedido ese deseo se fue a dar un paseo y encontró una autopista en la que había una mujer allí parada y le dijo que se montara en el coche. Ella se subió. Cuando llegaron  le dio una gran cena para que no pasara más hambre.
Ella con esa familia se sentía muy feliz y ella decía que su deseo ya se había cumplido, pero la mujer le dijo que ella no se podía quedar con ella por que tenía 5 hijos que mantener, pero que podía venir a su casa cuando quisiera que es como si fuera suya también. Cuando se iba a ir la princesa le dijo la mujer:
-Espera, mira, mejor te quedas conmigo. Así te pones a trabajar, me ayudas y cuando puedas te vas a vivir sola.
Y desde entonces  viven juntas, no se han  separado y viven muy felices.

Elaborado por Sandra Sánchez

Los Cahorros

Un día nos fuimos mis padres, mi hermano y yo a los Cahorros (Granada) a hacer escalada, donde hay puentes de madera, cascadas, incluso para ir hacia los Cahorros teníamos que ir por un camino que no cabía ni una persona.

A lo que iba, aquel día llovía a cántaros y teníamos que descansar un rato para no pillar una pulmonía, para entonces hacía frío, pero mucho frío, incluso era exagerado. Entonces decidimos volver, pero por el camino había una cascada enorme entre el camino.

Mi madre desesperada, se puso de los nervios, para entonces ya se me había ocurrido una idea, ya que traíamos el equipaje de escalada le dije que nos pusiésemos el arnés e intentáramos no caernos; porque claro justo al lado había un río que llevaba a una cascada de muerte.

Al fin y al cabo lo atravesamos y volvimos a casa contentos de alegría por salir vivos de ahí.

Elaborado por David Iglesias

3 de noviembre de 2011

El bosque mágico

Érase una vez hace muchos años dos niñas que vivían en un bosque cercano a un pueblo. Un día una de las amigas le propuso a la otra que si quería ir a explorar el bosque. Cuando salieron de la casa las dos fueron a buscar en un zona preciosa con cascada y todo y eso que es raro ver cascadas en aquel solitario bosque. Cuando llegaron allí una se fue a explorar aquella zona por el norte y la otra por el sur. La que fue a ver el norte no encontró nada pero la que fue para el sur encontró un bastón del tamaño de un palillo de dientes.
-Que raro – dijo.
Pero bueno, aun así lo cogió y se lo llevó metido en su bolsa de exploración. Al día siguiente la niña se puso a observarlo en su habitación hasta que sintió un pequeño golpeteo como cuando golpeas una mesa con tu puño. Cuando se puso a pensar qué sería cayó en la cuenta de que era su amiga Clara que subía las escaleras a ver qué hacía.
-Hola – dijo alegre la niña.
-Hola – respondió preguntándose a la vez que haría ella allí.
-Mi madre ha venido a ver a la tuya y tu madre me ha dicho que suba.
-Ah, vale. Pasa.
Clara no había podido quitar la vista del bastón que su amiga tenía en la mano. Entonces le preguntó:
-¿Qué es eso?
-Me lo encontré en el bosque, ¿ por qué?
-No, solo quería saberlo; es algo raro.
-Ya lo sé, pero estoy investigando a ver para qué sirve.
-Déjame que lo vea.
Al tocarlo, las dos se transportaron a un mundo extraño, es decir, a nuestros tiempos. Aparecieron en una ciudad enorme pero ¡ el bastón! Necesitaban encontrarlo para volver a casa. Al cabo de los días se encontraron con un mercader que tenía el bastón. Estaba a punto de vendérselo a una mujer coleccionista de objetos extraños. Las dos niñas se aproximaron al mercader y le ofrecieron el doble para ver si el hombre se lo vendía y él aceptó. Se pusieron muy contentas y volvieron a casa.

Elaborado por Inés Rodríguez